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Jorge Becherini, La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina:
es divertida esta historia sobre un banjo, que muestra con originalidad la
circunstancia de un ejecutante de un instrumento poco tradicional. Tal vez
la historia podría tomar más vuelo, con alguna vuelta argumental más
sofisticada. Pero el resultado es simpático, ayudado por la sencillez del
relato.
Claudio Bellouh Ardoy, Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires,
Argentina: la buena calidad de la escritura de "Travesuras de un
duende" resulta útil para relatar de modo abreviado la historia del
jazz. Es un buen ejercicio de estilo, aunque resulta un tanto lejano a un
relato hecho y derecho.
Ricardo Juan Benítez, Moreno, Provincia de Buenos Aires, Argentina:
la excelente ambientación y los muy atractivos personajes de "El
Delta Jazz Club" no cuentan con un argumento a su altura. Sin lugar a
dudas, con estos mismos elementos podrías construir una historia más
atractiva, tanto como el marco que has creado. Vale la pena insistir con
este texto.
Vilma Brugueras, Miramar, provincia de Buenos Aires, Argentina: la
excelente ambientación de "Aún sigo corriendo" no alcanza a
disimular la falta de un argumento con mayor impacto. Además, el final
requiere de más trabajo. Vale entonces rescatar la buena puesta en escena
y al personaje principal, para reconstruir desde allí esta historia.
Diego Gregorio Carmona González, Guadalajara de Buga, Colombia: "Por
tu maldito amor" comienza bien, logrando un verosímil y atractivo
retrato de este conjunto musical colombiano. Pero luego la historia se
desbarranca en medio de demasiados lugares comunes, hasta un final que
habría que rehacer completamente.
José Carrasco, Buenos Aires, Argentina: “Tim” es un muy buen
relato, pero que termina demasiado rápido, como si el límite impuesto
por las reglas de este concurso hubiera conspirado contra los tiempos
necesarios de este texto. Te recomiendo seguir adelante con el mismo,
retomando poco antes del final y desarrollando más las ideas (y los
personajes) planteados al principio.
Héctor Raúl Chilibroste, Mercedes, Uruguay: si bien el amor a
toda prueba por el jazz que manifiesta este cuento es atractivo por lo
excesivo (¿matar a la esposa para que lo deje escuchar a Armstrong?), hay
que decir que el final resulta un tanto previsible. Igualmente, lo que lo
antecede da un buen panorama de la pasión por esta música.
Juan Carlos Conde Sauné, Quilmes, provincia de Buenos Aires: aunque
la viñeta ilustrada por “Miles y sus siete pasos al cielo” tiene poesía
y buenas imágenes, la primera persona no resulta aquí del todo
apropiada, en tanto la voz del narrador no resulta todo lo verosímil que
se podría esperar. Igualmente, es un buen intento.
José Diez, Málaga, España: esta promete ser una buena historia,
pero en conjunto resulta poco más que una alegoría, con un final
discutible. La muy buena calidad de tu escritura y un comienzo alentador
hacen desear una historia más desarrollada y original. Seguro que puedes
hacerlo.
Alejandro Di Meglio, Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires,
Argentina: “El trompetista desencantado” es un texto demasiado
breve, en el cual los sucesos se narran de modo demasiado apresurado. Habría
que ver una versión con mayor desarrollo (de escenas, personajes,
argumento) a ver qué resulta.
Elvis Durán Rivera, Cartagena, Colombia: el principal problema de
“La historia de Harry” es el abuso de los lugares comunes, además de
una cierta sobredosis de palabras que pide una poda. Una vez que aligeres
el peso de tanta palabra de más, habrá que ver cómo queda el argumento
al desnudo. Creemos que el núcleo narrativo merece ciertos ajustes, pero
habría que verlo después de esta necesaria limpieza.
Iris Faba, Buenos Aires, Argentina: pese a una buena puesta en
escena y a un protagonista interesante, el conjunto no está tan logrado
como podría. Por un lado, el argumento no deja de transcurrir por
senderos demasiado transitados. Además, el final necesita una revisión a
fondo.
Jorge Feldman, Buenos Aires, Argentina: si bien la excelente
ambientación de "El día en que El Mono no habló" supera con
creces al argumento, la suma de los factores hace de esta una buena obra,
que se lee con mucho interés. Es destacable, además, la construcción de
los personajes principales. Al margen, sería bueno revisar el final, para
terminar de conformar un texto redondo. (Cuento seleccionado por El
Escriba. Puedes leerlo aquí.)
Alberto
Fernández, San Antonio de Padua, provincia de Buenos Aires, Argentina: la
síntesis marca el contenido de "Jazz". Es interesante ver cuánto
se puede decir con tan pocas frases, y bien cortas. Hay que decir que el
texto cae a veces en el lugar común, pero aun así el resultado es más
que positivo. (Cuento seleccionado por El Escriba. Puedes leerlo aquí.)
Jorge Frosa, Buenos Aires, Argentina: "Aquella vieja magia
negra" muestra dos facetas principales, una muy lograda y otra no
tanto. Lo bueno pasa por una muy buena combinación del jazz con esta
complicada historia, en la segunda mitad del texto. Pero lo que no resulta
para nada creíble es la presencia de esta princesa africana en Buenos
Aires. La buena calidad de tu escritura está fuera de duda, pero el
argumento resulta un tanto excesivo en sus vueltas, al punto de resultar
inverosímil en no pocas partes.
Alicia Graciela Fuchs, Buenos Aires, Argentina: este homenaje a Boris
Vian (idea para celebrar) es un breve e intenso texto, con más de una
frase muy lograda. El conjunto merecería más trabajo de reescritura, e
incluso mayor desarrollo de algunas ideas. Pero he aquí el núcleo de un
futuro muy buen texto.
Luciano
Galizia, provincia de Buenos Aires, Argentina: hay aquí buenas ideas
y frases, pero sin lugar a dudas el relato quedaría mucho mejor con mayor
síntesis, si dices lo mismo con menos palabras y oraciones más simples.
El camino del relato más tradicional le iría muy bien a esta historia.
María Griselda García Cuerva, Dolores, provincia de Buenos Aires:
en realidad, este texto es más una crónica de un concierto de Chucho
Valdés que un cuento. Falta, digamos, el factor ficcional. Igualmente, es
un texto atractivo en su sencillez.
Teresa Isabel Gimbatti, Saira, provincia de Córdoba, Argentina: una
vez que se traspasa la barrera impuesta por párrafos tan largos (¡nada
como el uso del punto y aparte!) y por una buena cantidad de palabras que
podrían eliminarse, el lector se encuentra con una muy buena historia. Lo
que habría que hacer, entonces, es una poda a fondo de lo que sobra, para
que el verdadero valor de este relato alcance su justa dimensión.
Lidia Gregorio Selas, Vigo, Pontevedra, España: pese a la buena
calidad de la escritura, el argumento de "Yo, el mesías" no
alcanza a alejarse del cliché. Es un buen personaje el del músico de
jazz vencido por la vida, pero a esta altura habría que darle una o más
vueltas de tuerca para que llame la atención.
María Aurelia Martínez, Córdoba, Argentina: lo más interesante
de "Laura" es su musicalización... Muy probablemente podría
darse alguna vuelta de tuerca al argumento, pero el modo en que la música
acompaña y hasta determina las acciones de la protagonista, le da a esta
historia un sabor especial. (Cuento seleccionado por El Escriba.
Puedes leerlo aquí.)
Flavio Mogetta, Gonnet, provincia de Buenos Aires: el principal
problema de “El santiagueño” es que falla en el inverosímil pilar de
la historia. El descubrimiento de este “niño prodigio” no resulta creíble,
así como la invitación a hacer giras a alguien que ni siquiera sabe música.
Si se olvida este elemento, hay varios factores atractivos. Pero el
conjunto necesita una revisión a fondo.
Ana Belén Molina, Valencia, España: "¿Qué sabía ella de
jazz?" es un muy divertido ejercicio de la escritura sobre la nada, y
hacerlo bien, como si se tratara de una cruza entre la serie de TV
Seinfeld y el tema de Serrat "No hago otra cosa que pensar en
ti". El jazz es aquí una excusa, claro. Pero el resultado, aunque de
"círculo cerrado", es más que entretenido.
Julieta Ojam, Buenos Aires, Argentina: si bien “El encuentro”
nos regala un muy disfrutable recorrido por parte importante de la
historia del jazz (¡tienes buen gusto!), el texto no va más allá de
este fascinante menú. Sería interesante generar algún núcleo narrativo
poderoso, para que adquiera aun más interés lo que has planteado.
Hugo Rodríguez Bourdette, Monte Grande, provincia de Buenos Aires,
Argentina: ante todo, “Unos ojos negros” necesita orden. Hace
falta aquí que cuentes la historia con más claridad y paso a paso.
Luego, sería bueno buscar algún elemento narrativo más poderoso que
llame la atención. Finalmente, habría que revisar la conclusión.
Efraín Galindo Romero, La Habana, Cuba: “La culpa la tiene el
dichoso disco” resulta muy original y tiene no pocas frases felices,
además de contar con una prosa bien directa que impacta. Sin embargo,
enturbia el texto cierto deseo por escandalizar, tan notorio que enrarece
la lectura. Si aligeras el relato de tanta palabra impactante (y no lo
decimos por moralistas), el resultado será mucho mejor. La sencillez es
siempre el mejor
camino, aun para expresar lo más salvaje.
Livier
Serna Vázquez, Monterrey, México: lo más interesante de
"Catarsis" es el muy buen uso de la segunda persona, que le da
un tono especial al relato. Por lo demás, hay que decir que tu buena
redacción no alcanza a disimular cierto abuso de los lugares comunes. En
tu descargo, hay que decir que utilizas estos lugares comunes con mucha
clase.
Jesús
Daniel Tapia Re, Montevideo, Uruguay: aunque
el argumento de “Lecciones de jazz” no está nada mal, sin lugar a
dudas podrías contar lo mismo con la mitad del espacio. A mayor síntesis,
más impacto tendrá tu relato. Además, en no pocas secciones se
vislumbra un tono más cercano al texto periodístico que a la ficción. Y
si bien esto puede resultar exitoso en algunos casos, aquí genera ruido.
Mabel
Vidal, Buenos Aires, Argentina: "El jazz me
entristece" es un buen cuento que logra combinar con éxito historias
de vida y pasión por el jazz. Tal vez podría contarse lo mismo con mayor
síntesis, pero el resultado es muy atractivo. (Cuento seleccionado
por El Escriba. Puedes leerlo aquí.)
María
Laura, Rosario, Argentina: "El armisticio" es otro
buen ejemplo de combinación entre música e historia, donde ambos
factores se mezclan en función de la narración. Como también sucede en
otros relatos, el problema no reside en la calidad de la escritura sino en
la apelación a demasiados clichés. Aunque tal vez esto resulte
inevitable al escribir sobre jazz, ¿o no? (Cuento seleccionado por
El Escriba. Puedes leerlo aquí.)
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Concurso "Cuentos de jazz"
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