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La
dramaturgia es el fondo, la dirección es la forma y el actor la expresión.
David
Vemos
como actualmente podemos encontrar varias definiciones justificables de lo
que es una dramaturgia, pero ¿quien se atreve a decir que tiene la verdad
absoluta?... Podemos partir del hecho de que la dramaturgia en sus
diferentes tiempos, contextos y conceptos, ha tenido como principal fin el
manejo controlado del comportamiento y de sus componentes, pues los
dramaturgos y literatos siempre han elaborado sus escritos desde la
vivencia real que luego se llamara arte por lo que establecen así un
paralelo creativo entre las percepciones artísticas y las reales. Si
tenemos en cuenta que la total responsabilidad creativa de una dramaturgia
-como en todas las demás artes- esta determinada por el pensamiento
creativo del hombre, nunca podremos tener un modelo verdaderamente
objetivo de escritura dramática; si analizamos históricamente los
personajes creados, podremos puerilmente decir que son imitaciones del
hombre o imitaciones de símbolos[i]
creados dentro de la sociedad para representar de forma convincente un
tipo de autoridad o de ser no-real. Hay otras dramaturgias que se han
elaborado a partir de casos de la vida real[ii],
en donde la creatividad artística es utilizada para modificar el contexto
real y el tipo de comunicación de los personajes, más no para ser creados
o transformados completamente.
Al
intentar describir un proceso de creación dramatúrgico debemos partir de
preguntarnos: ¿Qué es lo que debe hacer el arte en la escritura dramática
para que esta sea artística? ¿Acaso los personajes y sus diferentes
contextos deben estar igual que en la realidad? Debemos partir del hecho
de que se puede justificar el arte –su presencia- desde muchos
puntos de vista, pero también que hay distintos niveles de artisticidad;
la creación dramaturgia debe crear personajes que sean completamente
distintos de las personas, ya que la labor del dramaturgo es pensar como
cada uno de ellos y crearles un sistema pensante, un sistema emocional,
una acción y una reacción, que sea una verdad lógica con el contenido de
sus expectativas dentro de un contexto artístico. Así mismo los espacios
de desarrollo de conflictos por parte de los personajes, deben tener en la
dramaturgia un fin específico; ya que todo lo que le ha de suceder a los
personajes, está determinado por el grado de influencia que poseen los
elementos significativos –dentro de su percepción- en el personaje
creado. Es por esto que podríamos afirmar que en la creación dramatúrgica
“Todos los componentes deben tener un punto de inicio y otro de llegada”
no porque se trate de reutilizar los elementos, sino porque no podemos
desconocer el proceso evolutivo de las demás partículas, y al mismo tiempo
intentar retar a la anti-evolución de la naturaleza –propia progresiva-
de los elementos, creando así dramaturgias estáticas de carácter
subjetivo.
Las
determinaciones que se le adelantan a la
dramaturgia
deben partir del objetivo claro de la misma, ya que vemos como actualmente
muchas agrupaciones artísticas no decantan las diferencias reales
–dentro de la especialidad- entre el director, el escritor, y el
actor. Si analizamos un texto dramático elaborado por una agrupación
teatral por medio del método de creación colectiva[iii]
nos daremos cuenta que habrán intervenciones y acotaciones desde las tres
posiciones pero ¿Son ideas claras en la dramaturgia aquellas que no dan
posibilidad de intervención y de creación a los directores y actores?...
la idea del texto se plantea como un tejido[iv]
de significantes que trascienden hacia los espectadores bajo la
oficiosidad del director y el actor, pero esto no se ve así en los
numerosos espectáculos teatrales que tiene Colombia bajo la producción en
grupos artísticos; esto hace que se desmerite la labor especializada de
cada uno ya que por estar intentando convertir la dramaturgia en texto
general -técnico- donde se encuentren la especificaciones de toda
índole para cada uno de los oficios de la producción teatral. Esto no es
una característica que dentro de la unidad ejecutable del teatro favorezca
por que no siempre los integrantes estarán preparados para dar una
percepción real y objetiva con la concesión de suceso por cada uno.
La
escritura se plantea la universalidad como una característica elemental de
la misma, esta universalidad es una meta del escrito dentro del marco
lógico de la ideas; pero los autores siempre han querido implantar un
rasgo que los identifiquen dentro de sus escritos ¿acaso esto no es una
contradicción?... La identidad se contrapone, en cierto modo, a la
variedad, y siempre supone un rasgo de permanencia e invariabilidad. Pero
el entendimiento literario por parte de los espectadores –según el
modelo- va más allá de la simple percepción artística, tendremos la
investigación pre- y post- de la obra; pero dentro de esta es el mismo
espectador el que por medio de un símbolo
distintivo
llega a deducir el contenido de toda la obra; esto es lo que muchos
creativos escénicos llaman la universalidad aunque esto no se le atribuya
solo al escritor sino al espectador. Pues el que empuña la pluma nunca
podrá estampar en sus escritos todos los pensamientos creativos de la
humanidad ya que no es lo suficientemente objetivo como para poder
distanciar las verdaderas y objetivas posibilidades entre la creación
subjetiva y la objetiva.
La
especificidad de nuestros días nos obliga a crear iconos, con la intención
de fragmentar nuestro trabajo; y así poder darles y crearles mayores
puntos de asignación a todas las personas que rodean el oficio. Esto pasa
también en el arte, pues podríamos entender que la dramaturgia es un
proceso netamente creativo, pero lo que no es neto es su utilización, pues
ya encontramos dramaturgias actorales, corporales, vocales etc.… que no
son más que designar con nombre, cada uno de los tantos componentes que
obligan al teatrista a idear su función, dentro de una producción
dramática. Este suceso va acompañado de la actual idea humana del no gasto
de energía, pues las funciones básicas del hombre cada vez se cambian por
otras que son simplemente automáticas; podemos encontrarnos en el teatro
que las acciones que se deben realizar, simplemente dejan de ejecutarse
dentro del normal desgaste creativo del momento colectivo[v],
para ser llevadas a un plano de intervención subjetiva e independiente.
Siempre tendremos que las habilidades del dramaturgo para crear su obra
necesitan de unos elementos particulares, pero ¿Es en verdad la
pluridimensionalidad de cada elemento lo que determina la dramaturgia?...
deductivamente cualquier creativo puede fijar su posibilidades y
determinar el propósito objetivo de cada símbolo al transmitirlo; por lo
que no se puede decidir si actualmente los escritos dramáticos son un
objetivo artístico.
Bibliografía.
Buchner,
Karl Georg. Woyzeck.
Domínguez Ortiz, Antonio. Las claves del despotismo ilustrado 1715-1789.
Goethe, Johann Wolfgang von. Fausto.
Pineda
Botero, Álvaro. El reto de la crítica. Pág. 126.
Pardo,
José Manuel. Teatros 1, Corrientes y tendencias en el teatro actual.
Datos
personales.
David
Fernando González
CC.
1049607698 de Tunja
Director “Agrupación Teatral Cuatro Tablas”
Artista
escénico desde hace 8 años
e-mail:
davidgonzalez_321@yahoo.es
gonzalez.davidfernando@gmail.com
[i]
Es el tipo de contextualizacion que da Goethe a Mefistófeles en el
fausto.
[ii]
Esta obra es la cumbre del teatro alemán del siglo XIX, en donde por
medio de la “joven Alemania” artistas de la talla de Buchner
presentan este tipo de argumentaciones dramáticas.
[iii]
la creación colectiva, es decir, todos los miembros de la compañía son
responsables del resultado, aunque no desaparecen las diferentes
instancias, autor, actor, director.
[iv]
Dice Álvaro Pineda Botero: La palabra texto esta relacionada
etimológicamente con “tejido”; por lo tanto, es, en primer termino, un
tejido de significantes, el cual puede o no estar concluido.
[v]
Suelas al piso…. determinaciones de un proceso. La
contrariedad.
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