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Diana
Pera es una poetisa argentina que nació el 17 de febrero de 1961.
Radicada en Pinamar desde 1990, comenzó a escribir cuando tenía sólo
nueve años. ”El escribir realmente es mi vida, considero que es el
único bien preciado que me pertenece por completo”.
Actualmente
trabaja en un locutorio. Dyqui, como la llaman sus amigos,
auto editó dos libros y nos cuenta que fue a base de mucho sacrificio.
Juntando en una lata muy colorida peso sobre peso, consiguió editar su
primer libro, Acechando a la Vida, en octubre de 1996.
Con
un tiraje de quinientos ejemplares, producidos en una imprenta de Mar
del Plata, ya vendió trescientos libros y distribuyó otros cien entre
la prensa. La mayoría se vendió en La Feria del Libro
de 1998,
en un stand al que fue invitada por un contacto; y en Chile,
cuando se presentó a La Feria del Libro de 1997.
El segundo libro llegó en mayo de 1999: El Ojo Perdido.
Diana usó el mismo sistema, con la diferencia que el tiraje fue de mil
ejemplares, de los cuales vendió quinientos.
La
autora cuenta de este modo por qué tuvo la necesidad de publicar y cómo
logró la difusión de sus ejemplares: “Todos mis textos estaban
durmiendo en un cajón de mi escritorio y no me pareció que, teniendo
la capacidad de poder expresarme, quedaran allí arrumbados. Además,
como el compartir es una constante en mi vida, quise compartirlos con
todas las personas del mundo”.
Se
presentó durante tres años seguidos en la Feria del Libro, puso avisos
en todo los diarios locales: “Pionero”, “Redes”, “Utopia” y
“El Mensajero de la Costa”. La poetisa cuenta además con un
“agente de prensa”, un amigo periodista que la ayudó a difundir su
obra. “En Pinamar soy una persona muy conocida. Hay un solo canal
de televisión y en las radios leen mis textos en cualquier oportunidad,
ya que las mismas tienen mis ejemplares. Y en los periódicos salgo
seguido, los dueños de los mismos me piden material. En un lugar pequeño
todo corre rápido, cualquier evento es magnificado y reconocido, por lo
menos en esta localidad”.
A
pesar de obtener mucha difusión por parte de la prensa local, cuenta
que no tuvo malas experiencias en editoriales. Simplemente, no recurrió
a ellas por el temor confeso a no ser aceptada.
Diana
se despidió de nosotros leyéndonos un poema de su libro Acechando a
la Vida.
Relacionarse
¿Qué
es esto de estar, sin estar?
¿Esto
de sentir, sin sentir?
¿Esto
de penetrar en la mirada del otro, sin mirar el interior?
¿Esto
de buscar el juego de seducción, como simple juego?
¿Esto
de llegar sin conducirme a nada?
¿Esto
de no tener sentimiento concreto y no importarme?
¿Esto
de esperar, sin esperar?
Ver
caminos abiertos y palparlos como oasis.
Esto
es pasar sólo el momento, tan sólo... Mi Hoy.
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